| Autor: Juan Guayara Mora - Carolina Ángel Idoro, el 01-02-2006 00:00 |
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Juan Carlos Garay Periodista, crítico musical y profesor universitario. Estudió periodismo en la Universidad Javeriana de Bogotá, después cursó estudios de posgrado en periodismo cultural en American University de Washington. Durante ese tiempo trabajó como corresponsal del Magazín Dominical de El Espectador y fue traductor y realizador de espacios musicales para la Voz de América. Actualmente realiza un espacio sobre blues en la emisora HJCK. Se encarga de la sección de música de la revista Semana y es miembro del consejo editorial de la revista Rolling Stone. Su primera novela, "La nostalgia del melómano", abarca el mundo del mercado discográfico y fue publicada por la editorial Alfaguara en 2005.
LA MELOMANÍA Colectivo J.C. : ¿Qué es un melómano? Garay: Un ser que ha hecho de la música una parte esencial de su vida, por eso quizás el melómano que yo retrato en mi novela, es un tipo al cual si se le quita la música, se le quita una gran parte de su personalidad. Yo traté de hacerlo incluso con el discurso, en la manera de hablar del personaje. Él está todo el tiempo citando a Gardel, y para decirle al amigo que está viejo, parafrasea al argentino y le escribe en una carta: Las nieves del tiempo platearon tu sien. Este ejemplo y muchos mas que hay en la novela explican esa condición del melómano, porque cuando uno ha involucrado la música en su vida se vuelve como el aire que respira, entonces es capaz de traer a colación cualquier melodía, cualquier idea musical para resolver problemas. Los Músicos acuden en su ayuda, los viejos discos escuchados, todo el universo musical. Colectivo J.C. : ¿Cuales son las características que debe tener un hombre con esa función de melómano? Garay: La memoria ayuda desde luego, hay que ejercitar la memoria. No es difícil, no es un ejercicio complicado. Yo personalmente me entreno mucho, por ejemplo tratando de separar los sonidos del ambiente y el espacio. Cualquier persona puede hacerlo, una vez separados los sonidos en su cabeza, elijo uno y me concentro en el indicado. Yo aprendí estás dinámicas porque nací con otitis aguda y de niño era semi sordo, entonces después de que me hicieron cuatro cirugías, a los diez u once años de edad empecé a oír normalmente. Entonces por eso yo creo que aprecio tanto la música, porque habiendo sabido lo que es la sordera, puedo amar el sonido y la forma más estética del sonido, que es la música. Colectivo J.C. : ¿En que momento te sentiste un melómano integro? Garay: Ilusoriamente desde el comienzo. La primera experiencia musical impactante de mi vida ocurrió después de salir de la última operación, estaba entrenando oídos y acudí a The Beatles, puse el vinilo en el tornamesa y sonó Strawberry fields forever. Esa fue una experiencia de plenitud musical, ilusoriamente creí que ya era un gran melómano, después se va descubriendo un mundo inabarcable. Después de The Beatles llegó Beethoven, siempre lo digo como en broma, alfabéticamente después de The Beatles sigue Beethoven, en mi vida ocurrió así, gracias a ellos empecé a conocer otras músicas. The Beatles te abren las puertas y la dejan abiertas de por vida y uno se va metiendo por allí. En ese momento juraba que había descubierto todo, y yo creo que en cada momento me ilusiono pensando que ya lo se y he oído todo, y la verdad es que siempre faltará mucho más por oír y conocer. Colectivo J.C. : ¿En qué medida el pirataje se vuelve una condición de permanencia para el melómano? Garay: Creo que todos llevamos un pequeño pirata dentro, en la medida que muchas veces nos gustan de un disco, unas canciones y otras no, entonces empezamos a hacer nuestras antologías personales. En la época del cassette se escogía las canciones para que se volvieran personales, se construían a partir de piezas de su predilección pequeñas antologías. Ahora con el CD es incluso más fácil, inclusive hacer las mezclas más insospechadas, combinaciones de géneros o también los álbumes completos. Por ello digo que esta situación nos pasa a todos, que llevamos un pirata dentro, lo importante es que no se crezca mucho, que no se vuelva de pata de palo, parche en el ojo y embarcación. Hay que ser muy sutil y consciente de que no se trata de lucrarse con ello, sino ejercer una piratería motivada por la amistad y el amor compartido con los seres queridos. Colectivo J.C. : ¿Cuál es el músico más maldito del que tienes referencias? Garay: Tal vez Paganini, de quien decían que tenía pacto con el diablo, la gente no entendía que podía ser tan buen violinista en pleno siglo XIX, y no le creían que su prodigio fuera natural. Colectivo J.C. : ¿Cuál es el mejor espectáculo que ha visto de música? Garay: 1994 Pink Floyd en la ciudad de Washington, estadio Kennedy. Ha sido de esos momentos donde uno acude a la memoria para que no le falle y le dice: Memoria hoy te necesito más que nunca, entonces tengo toda esa experiencia muy grabada en mi cabeza. Colectivo J.C. : ¿Qué opinión tienes del video musical?
Garay: Por un lado creo que hay una contradicción en el hecho de que la música cada vez sea más visual. Entonces hoy día un grupo musical que no tenga video, es casi como si no existiera, porque no tiene modo de promocionarse. Es contradictorio pero es una realidad. Además han salido muy buenos directores con calidad cinematográfica. Creo que las imágenes son demasiados concretas cuando las comparas con la música. En una entrevista Ulrich de Metállica, exponía que parte del encanto y fascinación de esos viejos discos de los años setenta como YES, Emerson, Lake and Palmer o Pink Floyd, era cerrar los ojos y acostarse en el piso con los audífonos a crear tus propias imágenes en la cabeza. El problema con el video es que se pierde esa sensación, uno necesariamente ubica un sonido con una imagen y es difícil salirse de ese formato. Colectivo J.C. : ¿Con tanto universo musical, que te induce para elegir un trabajo específico? Garay: En gran parte es una intuición, a medida que uno va escuchando más y más, pues va desarrollando una intuición en la música. Hay que acercarse de una forma muy desprevenida, a veces una carátula ya te va dando una primera impresión, pero no siempre esa primera impresión es correcta, hay que saltarse esa posibilidad y escuchar desprevenidamente, para localizar la diferencia y la calidad. A mí me interesa mucho la música cuando suena diferente a…. que es casi la tendencia contraria a lo que esta pasando ahora con los productores y programadores de emisoras que le apuestan es a aquello que suena parecido a …masificando y homegeneizando el sonido. Colectivo J.C. : ¿Qué pasa con el reggaetón? Garay: Es un fenómeno de moda. Si el reggaetón tiene que perdurar debe llegar un artista que lo haga evolucionar, sino el solito se va extinguiendo por que se agota. Si por ejemplo me dicen que llegó El Rubén Blades del reggaetón, un tipo que ya empieza a introducir letras inteligentes, se puede considerar que su mantenencia está asegurada, pero hasta ahora no ha surgido. Colectivo J.C. : Ficcionemos. Si te fueras a quedar sordo y te tocará elegir 5 trabajos musicales para escucharlos en la última temporada audible de tu vida. ¿Hoy cuáles serían esos trabajos, podrías hacer un canon? Garay: El álbum blanco de The Beatles, La Sonata Patética de Beethoven, Mañanita de Campo de Gardel, Washing on the Water de Peter Gabriel, Layla de Eric Clapton. Colectivo J.C. : ¿Al ser la música un catalizador de emociones, hay algún rastro del maniaco depresivo tras la condición de melómano? Garay: Cada melómano es único. Maniaco depresivo es un extremo. En mi caso creo que es nostalgia, desde luego si se alimenta puede llegar a ser depresión, pero hay que tratar de evitar esos estados pues no llevan a etapas muy constructivas. Colectivo J.C. : ¿Ser melómano paga? Garay: Trae grandes satisfacciones, sino en términos financieros, paga con grandes satisfacciones del alma. Colectivo J.C. : Por qué el melómano no baila? Garay: Es rara esa generalización del fenómeno. Lo que pienso es que hay muchas formas de apreciar la música, el baile es una de ellas; y cuando se es muy melómano se olvida de esa parte tan física y espontánea. Colectivo J.C. : ¿Qué falta para sentir la plenitud en tu condición de melómano? Garay: Ver The Rolling Stones en vivo. ¿Cuándo podré? toca apurarle, están bien los muchachos, de 60, 61 años, pero no hay que confiarse. Colectivo J.C. : ¿Cómo llega al cielo un melómano? Garay: Lo que yo me imagino es que voy a llegar allá y va estar Louis Armstrong con sus alitas blancas y recibiéndome con un solo de trompeta, saludándome con su ronca voz: Hello M.r Garay. Allí sabré yo que estoy en el cielo.
MI PRIMERA NOVELA
Colectivo J.C. : ¿Cuál fue la incidencia, el propósito o la función literaria, de desbordar el conocimiento musical en una novela? Garay: Es un ejercicio puramente literario. Al ser una primera
novela, había cosas en las cuales no podía ponerme tan difícil. Hubo detalles
en los cuales me reté, por ejemplo al aparecer un gato dentro de la historia,
me tocó acercarme investigativamente al universo gatuno, asimismo había posibilidades
un poco más fáciles, para no ponerme retos tan grandes, y fue que la novela
versara sobre la música, en ese caso más que investigar lo único que tenía que
hacer era repasar. Me esforcé al máximo para que no pareciera exactamente un
alter ego de mi condición. Un amigo que me conoce bien y leyó la novela, me
dijo: Es que su novela no es autobiográfica, es que es antibiográfica. Hay muchas
cosas que plasmó en la novela que son exactamente lo opuesto a lo que soy o
a lo que me ha pasado. Lo hice como ejercicio.
Colectivo J.C. : ¿Hubo algún modelo en que te fijaste para armar tu libro sobre los melómanos? Garay: Yo tengo muchas influencias, no me importa ocultarlas. Mis dos grandes influencias son dos cultores de la lengua inglesa: William Shakespeare y Jack Kerouac, me parece que ellos dos fueron los que mejor manejaron desde una perspectiva sonora el lenguaje. Shakespeare es maravilloso, un actor inglés que se llamaba sir Jhon Guilgood decía que a veces en Shakespeare, hay momentos en que importa más el sonido que el sentido. Aparentemente, a pesar de la coherencia de los sonetos y del monólogo de Hamlet, no estaba diciendo cosas con tanto sentido, pero si hay una sonoridad que causa efecto en el alma y eso es lo que hace que siga siendo coherente. Y Kerouac fue un hombre que descubrió el jazz y sus posibilidades literarias en la manera de trasladar el lenguaje del jazz a la literatura, porque el jazz tiene polirritmos y esa innovación en la música la aplica Kerouac a la literatura, varios ritmos en el discurso. Y en la lengua castellana me acuerdo de Nicolas Guillen, que tiene poemas maravillosos, casi bailables, se puede imaginar uno fácilmente la letra de un son montuno. Colectivo J.C. : En un aparte de tu novela, el personaje expresa que ha decidido renunciar a la música moderna, por que ésta sólo se halla en formato digital. ¿Ésta también es tu experiencia? Garay: No, yo no soy mi personaje. Yo me inventé un caso extremo, además en literatura esos detalles impactan mucho, entonces yo exageré la historia. A mi me gusta la música vieja, pero no estoy cerrado a las nuevas propuestas. La idea de la novela era hacerle un homenaje al disco de vinilo, por ello no separé la música en géneros para circunstancias de la novela, pero si la separé antes después de la aparición del CD. MÚSICA COLOMBIANA Y MESTIZAJE Colectivo J.C. : ¿Qué está pasando con la música colombiana? Garay: Está pasando muchas cosas importantes, está en un momento que se explora, se experimenta, se está reviviendo la raíz, pero sin tratarla como una pieza de museo. Se mezcla con el jazz, con el rock, se está descubriendo nuevas armonías como la música del Pacífico que estaba tan escondida. Colectivo J.C. : ¿Qué necesita la música colombiana para ser un producto globalizado y deje de mirarse solamente como elemento del folclor? Garay: Yo no veo el folclor como algo negativo, lo negativo sería mantenerlo intacto. Para hablar de un caso cercano, yo recuerdo en Cali haber hecho una investigación para el diario El Espectador, que derivó en la conclusión de que en la Costa Pacífica hay por lo menos cincuenta ritmos diferentes. Eso indica cincuenta maneras de golpear un tambor y eso multiplíquelo por el número de posibilidades para componer armonías nuevas, que en este caso sería innumerable. La cuestión no es tanto quedarse o no quedarse en el folclor, sino como se utiliza creativamente, por que el folclor es la fuente y el pozo donde bebe la cultura. Colectivo J.C. : ¿Cuál es entonces la propuesta más sensata? Garay: Lo importante es no tocarlo igualito porque suena falseado. En los años ochenta se veía a través de Señal Colombia una cantidad de grupos folclóricos con su coreografía, tratando de ser homogéneos y no había espontaneidad en ello. Me acuerdo de la anécdota de un antropólogo que fue profesor mío, y alguna vez fue invitado a un congreso nacional de antropólogos y dentro del programa presentaron unas danzas tradicionales de una comunidad indígena. Al final se les acercó, les agradeció por la presentación y les preguntó: Cuéntenme ustedes en su vida cotidiana ¿Esas danzas cuando las hacen? Y le contestaron: Cada vez que hay congreso de antropólogos. Allí está lo que no se debe hacer, quedarse con una sola idea y hacer de ello una propuesta invariable. Colectivo J.C. : ¿Qué concepto tienes del formato cultural del actual mestizaje en la música? Garay: El mestizaje ha estado siempre en la música, para mí no es una novedad. Si analizas el tango, no se podría precisar que sea un género argentino, en realidad el tango tiene elementos franceses de la contradanza, el bandoneón que es alemán, más un elemento criollo, todo ello mezcladito. El flamenco también tiene elementos árabes, no es típicamente una música española. Entonces en realidad toda música proviene del desarrollo de otras músicas, con excepción de la música de la India porque no se ha identificado ninguna música anterior a esa. De modo que ese mestizaje para mí es normal y es el proceso además vital de la música, sino hay mestizaje, atendiendo al concepto de algunos puristas y folcloristas que quieren que la música siempre suene igual, pues en realidad terminan es como extinguiéndola. Lo natural es que se mezcle, que se contamine, a la música hay que dejarla contaminarse. Colectivo J.C. : ¿En este instante cual es la ciudad en el mundo que presenta más desarrollos del mestizaje en la música? Garay: El continente europeo por la cantidad de inmigrantes africanos y latinos está presentado una onda musical interesante, no podría hablar de una ciudad específica, quizás Barcelona, tal vez Londres, pero en general el fenómeno de los inmigrantes en Europa, es muy interesante porque ellos tienen el swing, el tumbao y Europa tiene los medios, los grandes estudios de grabación, excelentes productores y esos encuentros y mezclas están marcando la vanguardia del mestizaje musical. Colectivo J.C. : ¿Qué está pasando en Bogotá con el sonido urbano? Garay: Indiscutiblemente estamos dando un paso más allá de aquella música bucólica. Es un poco gracioso la experiencia que se vive en El Mono Nuñez, donde los grupos que ganan tienen nombres particulares como El Trío Añoranzas y nombres similares, hay grupos más experimentales, pero los que se llevan el premio son aquellos con nombres nostálgicos, románticos, bucólicos, de connotación rural. Pero realmente donde está ahora sucediendo la evolución de la música es en las ciudades. Yo creo que Bogotá al ser la capital y recibir influencia de todas partes del país, se ha convertido como en el caldero donde se está cocinando esa sopa, están llegando sonidos de todas partes, sumado al ritmo agitado y caótico de la vida citadina, ejemplos como el de La Mojarra Eléctrica, es una buena muestra de lo que está pasando en las ciudades, yo si creo en el poder de la ciudad para transformar la música. Colectivo J.C. : En el afianzamiento de ese sonido urbano ¿Qué tan importante son los bares? Garay: Son espacios sónicos. Allí nace todo, cualquier artista que hoy sea famoso y se presente en estadios, primero tuvo que haberse presentado en un bar, es ahí realmente donde esta la semilla. A mi me gusta ir a bares y a toques por eso. Porque me interesaría algún día decir…a este tipo lo ví cuando estaba empezando. Con toda seguridad desde los bares salen los grandes artistas y después tienes que pagarle una boleta carísima y demás. GLOBALIZACIÓN-CULTURA-MASSMEDIAS Colectivo J.C. : Hablemos del fenómeno Cultura v.s Comercialización + globalización. Garay: Hay que explorar nuevos lenguajes, la vieja y famosa idea de que lo cultural no es comercial, es una idea muy arraigada en la opinión pública y esa posición es dañina ¿ porque no se puede presentar un producto cultural que sea comercial? Quizás no con las mismas ganancias de las propuestas más masivas, pero se puede encontrar un punto en el cual sea rentable la cultura. Hay que ser es muy estratégicos, hacen falta personajes que tenga esa visión. Colectivo J.C. : Dentro del género de la crítica musical ¿Hay alguien dentro de la onda de los massmedias que te interese por su trabajo o conocimiento? Garay: Bernardo Hoyos es mi gran maestro, me enseñó muchas cosas. Primero de manera indirecta, simplemente viéndolo en la televisión y escuchando sus entrevistas en la radio; y luego de manera más directa porque tuve la oportunidad de trabajar con él. Lo admiro muchísimo, es un caballero, una persona de una gran memoria y que siempre encuentra la palabra apropiada. Me impresiona muchísimo su sapiencia, no hay otro personaje de esas dimensiones. No hay nadie como él con esa inteligencia en medios de comunicación. En las academias tal vez se encuentre uno con gente brillante, pero lo importante para ese conocimiento sería el contacto con un medio de comunicación. Colectivo J.C. : ¿Porque cada vez es más abierta la brecha entre la academia y los medios de comunicación? Garay: Hay una pelea planteada desde el principio entre la academia y los medios de comunicación. Los académicos critican a lo medios por su postura light y los medios dicen que los académicos son aburridos, que les falta chispa. Y ambos tienen razón, lo que se necesitaría es encontrar un punto medio. Ese es Bernardo Hoyos por ejemplo, el puede hacer de los temas culturales algo atractivo para los medios, en general no sucede eso, es una pelea constante. Colectivo J.C. : ¿Qué diferencia hay entre el trabajo de radio y el de los medios impresos, desde la forma de concebir la crítica musical? Garay: Yo considero que la escritura es más un oficio y una disciplina, en tanto que la radio es un formato para pasarla bien. Yo digo que la radio es el vicio y la escritura el oficio. Entonces como yo los asumo son dos lenguajes muy distintos. Cuando voy a hacer un programa de radio, yo me preparo, leo, escojo la música, el orden de las canciones, establezco la programación, pero no sufro con ello, no me cuesta ningún trabajo, de lo contrario me parece muy divertido, me siento muy bien haciéndolo, lo hago de manera muy informal. La escritura si es una disciplina rigurosa y se sufre buscando la palabra exacta, la frase perfecta para el arranque, para el cierre y texto intermedio que se va a desarrollar. Con la escritura soy muy metódico, creo como dice mucha gente que es un trabajo de carpintería. He llegado a cambiar una palabra por otra, simplemente porque tiene una sílaba mas o una sílaba menos, soy muy cuidadoso con la métrica en la forma como vas construyendo las frases, no sé si se note o no se note, y si no se nota hasta mejor, pero cuando se lee en voz alta lo que escribo, hay un ritmo, hay un compás invisible que está marcando el orden del pensamiento incluso. Es como la música, una melodía suave te va metiendo hacía donde quieres. Colectivo J.C. : ¿Por qué en Colombia no existen más medios que sean rigurosos con la crítica musical? Garay: Hay como una tendencia de meter dentro de un mismo costal editorial, cultura y entretenimiento, que no son lo mismo pero se confunden, se piensa que es lo mismo cultura y farándula, y entonces la tendencia aparente de muchos periodistas al hablar de música, se reduce a hablar de la vida privada del músico y no de su música. Creo que esa es la base del problema, en el momento que se confunde una cosa con otra, el acercamiento es incorrecto porque un tema que es musical, que es cultural se termina volviendo de farándula. Creo que falta es esa conciencia de reconocer que una cosa es el artista y otra la obra, y aunque todo artista introduce elementos personales en su obra, la idea es que aún así, la obra siga siendo universal, ahí es donde se nota la calidad. Colectivo J.C. : Dentro de la música, ¿cual es la ola que más te ha impresionado? Garay: Uno no se imagina hoy, que tan importante fue el twist. Es el primer baile de pareja suelta, es la primera vez en la historia que no tienes que agarrar a la dama, y eso implica toda una libertad, un paso previo a lo que sucede ahora al poder bailar solo, detrás de ello se desarrolla una postura cultural, un cambio de los roles sexuales. Colectivo J.C. : ¿Qué concepto tienes de las drogas en el mundo de la música? Garay: Me acuerdo de haber entrevistado a Jhon Mayal y decir: Las drogas son la parte sucia de este mundo, pero es una parte importante. No se puede negar que la droga si se utiliza bien, es un estimulante de la imaginación. En el mundo hay ejemplos de cómo ha ayudado en un proceso creativo. El problema con las drogas es que son armas de doble filo, te pueden atrapar y después es muy difícil echar reversa. También el mundo está lleno de ejemplos de gente que se ha quedado allí. ARTISTAS EN SU ESENCIA Y SENTENCIA. Piper Pimienta: Voz encantadora y ritmo al bailar Toña la Negra: Romántica Felipe Pirela: Nostalgia caribe YES: Paisajes sonoros Led Zeppelín: Fuerza y raíz Janis Joplin: Maravilla y dolor Jimi Hendrix: El gran conocedor de la guitarra. Astor Piazzolla: Revolucionario y maestro del tango, siglos de admiración y sorpresa. Jhon Coltraine: El gran místico, si el jazz es una religión, él sería el sumo sacerdote. Charlie Parker: Rápido y coherente. Billy Holiday: Si hay algo más triste que el blues es una canción de Billy. Maria Callas: Diva completa. Nina Simone: Cantante con alma. Leonor González Mina: Encantadora. Juanes: Buena música, flojo de letras. Shakira: Buena producción, letras flojas. Jhon Cage: Te podría contestar con un silencio de 4:33”. Sabiduría y magia. Salsa: En general el concepto de rumba me parece muy positivo. La rumba te pone a respirar mejor, hace que la sangre circule más, una buena rumba exalta valores como la amistad.
Última vez actualizado el : 09-05-2006 11:07
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