| Autor: Angelo Andrés Laverde, el 22-02-2006 00:00 |
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Los motores de búsqueda han tenido siempre un elevado protagonismo,
y son en la actualidad uno de los negocios más rentables en la breve
historia de la World Wide Web. ¿Cuál es el verdadero negocio de
los motores de búsqueda como Google, Yahoo, Altavista y muchos más
que nos “regalan” correos electrónicos, alertas de información,
servicios básicos de diseminación, blogs (páginas personales),
noticias y acceso a cerca de 5,700,000,000 paginas Web?
Dos estudios recientes de la empresa Consumer WebWatch and Forrester han demostrado
que el 77% de los usuarios que acceden a Internet lo hacen para revisar su cuenta
de correo electrónico y alrededor del 63% acceden a un motor de búsqueda.
En Colombia el 42% de las personas que acceden a Internet lo hacen para buscar
información, el 30% para consultar correo y otro 30% para otras actividades
que van desde hacer compras hasta consultar pornografía según
la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones –CCIT-
Estas cifras son dicientes y sólo pueden llevarnos a una conclusión
sensata: existen miles de usuarios potenciales, ávidos de conseguir información
gratuita y de encontrar respuestas concretas a preguntas específicas.
Los motores de búsqueda se convirtieron en herramientas indispensables
para cualquier usuario de Internet, y representan hasta el momento el mejor
acercamiento a las fuentes de información.
En consecuencia, el negocio de los motores de búsqueda está cambiando
con rapidez debido a que es obvio que no pueden seguir viviendo exclusivamente
de la publicidad, están ideando nuevas estrategias en donde la brecha
digital se profundizará y en donde los info-ricos seguirán siendo
más ricos.
A mediados de los 90 Altavista, como motor fulltext automatizado, y Yahoo,
como directorio organizado manualmente representaron los dos modelos principales
de acceso a la información disponible en Internet. En ambos casos, la
financiación de estas dos firmas se hacía mediante la publicidad
insertada en sus páginas, gracias a esto estos modelos se fueron convirtiendo
en portales donde el motor de búsqueda se pelea espacios con los anuncios
publicitarios, chats, correo electrónico, inversiones, e-comerce, etc.
Podría decirse que este fue el problema de estos pioneros en la búsqueda
y recuperación de información, ya que el verdadero auge de Google
Inc. en el año 2000 fue devolverse al modelo de buscador “puro”.
He ahí su éxito!.
Según el periódico londinense Financial Times, Google vale ahora
más que cualquier otra empresa de medios en el mundo. Google Inc. que
en realidad es un conglomerado de 35 empresas que valen más de 100.000
millones de dólares en la bolsa; tan solo 989 millones de dólares
le impiden superar el costo de Coca-Cola Company.
En este contexto, ¿por qué Yahoo, MSN y Google cuestan tanto?.
Para empezar, los motores de búsqueda se han sumado a una nueva estrategia
de comercialización de la información: “pay per view”
(pague por ver), “pay per clik” (pague por clik), y
“sponsored links” (hipervínculo patrocinado).
“Si quiere leer algo bueno, tendrás que pagar por ello”
parece ser la premisa de estos nuevos proxenetas de la información. Un
proxeneta de la información no es más que la persona, software,
base de datos ó institución que provee información y que
recibe beneficio económico y somete a la persona, usuario, ínternauta,
bibliotecólogo a una relación de dependencia.
Desde el momento en que aceptamos un correo electrónico de cualquier
proveedor, nos hacemos de cierta forma dependientes de este, ya que cada vez
que entramos a Internet, lo primero que hacemos es entrar a revisar nuestro
correo y “de paso” buscar las noticias, buscar información
para trabajos de la universidad, la posición de Montoya en la próxima
carrera, etc.
Al hacer esto somos literalmente bombardeados por un interminable numero de
anuncios “pop-ups”, banners publicitando productos y servicios,
que obviamente alguna empresa pagó para que los pusieran ahí.
La clave para los motores de búsqueda es que, aunque en distintas presentaciones,
esta publicidad pase lo menos desapercibida posible.
Los enlaces patrocinados también se han convertido en una fuente de
ingresos clave para los buscadores. Pero el hecho de que algunas empresas paguen
por aparecer en los primeros resultados de los motores de búsqueda pone
en duda la credibilidad de estas compañías.
De acuerdo con un estudio realizado por Internet Advertising Revenue Report,
alrededor de la mitad de los usuarios desconfían de los listados pagados
y desconocen el sistema que usan los buscadores para organizar los resultados
patrocinados. Para convencer a los usuarios hará falta mucho más
que las actuales explicaciones sobre las políticas de publicidad patrocinada.
Partiendo del hecho de que cerca del 95% de las personas que realizan búsquedas
no pasan de la primera página de resultados obtenidos en su búsqueda,
las empresas se pelean las primeras posiciones, y esta preocupación es
razonable ya es mejor que una empresa aparezca entre los primeros 20 resultados
y no en la posición 1.254.122.
Este marketing de búsqueda pretende mejorar la visibilidad de una empresa
en los motores de búsqueda y directorios, de forma que sea más
fácil poner en contacto al usuario con la empresa.
Ahora hagamos cuentas. De acuerdo a la empresa norteamericana VeriSign, más
de 1 millón de nuevas direcciones Web son registradas todos los meses,
eso equivaldría a más de 40,000 por día.
Si Google capta por ejemplo, la mitad de esas nuevas paginas y cobra un dólar
con 85 centavos para asegurar posicionamiento, estamos hablando de un ingreso
potencial de U$37.000 dólares al día. Google por sí solo
capta más de 200 millones de búsquedas todos los días,
y ese número sigue creciendo.
Otra fuente de financiación es que un usuario al introducir una palabra
o frase en el motor de búsqueda nos envía una lista interminable
de páginas Web relacionadas con lo que buscamos, según ellos,
porque al dar clik aparece todo menos “algo relacionado”
con nuestro tema. Además, en casi todos los motores se encuentran anuncios
enmarcados, estos son los llamados anuncios patrocinados. Estos anuncios pagan
una cuota mensual por aparecer en esta forma.
Ahora asalta una duda. Si muchas de las revistas académicas que en 1999
estaban disponibles de manera gratuita en Internet y que hoy en día se
paga por ellas entre 23 a 50 dólares por cada artículo, es posible
que en una era post-google tengamos que pagar por acceder los motores de búsqueda.
Preparémonos!!
Este artículo fue cedido por Red Camaleón - www.redcamaleon.com Última vez actualizado el : 14-09-2006 09:48
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