| Autor: Vera Carvajal, el 25-02-2006 00:00 |
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Ya es normal esta pregunta que sin duda nos llevaría a disertaciones existenciales, de no ser por que tácitamente ya todos, en el lenguaje pragmático y cotidiano, sabemos de qué se trata: Necesito una llamada, no tengo pago suficiente en el celular, déjame llamar de tu móvil.
El celular parece un nuevo órgano de la anatomía humana. Ahora resulta imposible vivir sin un celular a la mano, o a la cintura. Los que no tenemos padecemos una especie de “discapacitación”. El celular, además, se convirtió en una muestra de estatus, de solvencia. Del asombro y la utilidad, saltamos a la muestra de poder a través de la posesión de celulares de última tecnología: el mundo en un aparatito, entre más pequeño mejor. Una conocida me decía, No mija, este celular mío es como el ombligo, qué pereza. Realmente no le entendía y me aclaró: Es lo mismo que un celular "flecha", todo indio lo tiene. Según reporte del Ministerio de Comunicaciones, a junio de 2005 el número de usuarios de la telefonía móvil en Colombia, alcanzó los 15,5 millones, es decir que, actualmente, más de la tercera parte de la población colombiana posee celular, una cifra equivalente a más de tres veces la red fija de Telecom. Solamente durante el trimestre abril - junio de 2005, los tres operadores activaron 4.025.896 nuevos usuarios. Me pregunto si tanto celular corresponde a un empleo productivo. No estamos lejos de hacer realidad la alegoría de Cell, la más reciente obra de Step-hen King, donde la gente que habla por celular recibe señales que los convierten en zombi, convirtiéndose en una pandemia que amenaza la Humanidad. El celular permite tener contacto expedito, pero no permite la comunicación, aun entre las personas que están en cuerpo presente. En las aulas, en el teatro, en las visitas, en las comidas, en todas partes, al escuchar un timbre, perdón un rington, la gente automáticamente acude, cortando cualquier actividad y priorizando ese llamado que interrumpe hasta los mejores momentos. Por eso, cuando me preguntan ¿Tienes minutos? yo contesto: Eso espero…tener muchos minutos para compartir contigo… minutos sin tarifa. Este artículo fue cedido por Vera Carvajal desde su blog personal Tierra de Maíz - www.tierrademaiz.com Última vez actualizado el : 25-02-2006 00:00
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